viernes, 12 de septiembre de 2014

Somos lo que pensamos.

Cada vez con mayor frecuencia en las redes sociales encontramos frases, comentarios o mensajes que tienen la intención de mejorar el ánimo, hacer recapacitar o dejar algo positivo. Quizá lo logre, aunque lo más probable es que se olvide al minuto siguiente. ¿Cuántos de nosotros en realidad ponemos en práctica esos mensajes? Lo que me queda claro es que el ser humano tiene la necesidad en poca o gran medida de buscar el crecimiento interno. Sin duda, somos lo que pensamos y actuamos de acuerdo a ello. Creamos lo que creemos y materializamos lo que visualizamos: los pensamientos son un reflejo del alma. Somos un espejo. Los pintores, escultores, escritores, músicos y todas las personas creativas viven el arte como una extensión de su propia ser, son el reflejo de lo que su mente imagina para luego plasmar su idea y regalarla al mundo. No entenderíamos la historia sin el arte, aunque esto no es exclusivo de los artistas, esto nos corresponde a todos, pues somos una extensión del mundo y estamos conectados. Con frecuencia nos dejamos deslumbrar por la falsa carátula que impone la sociedad en cuanto a belleza, éxito y felicidad por mencionar algunas. ¿Qué es la belleza? ¿Qué es éxito? ¿Qué es felicidad? Hace poco me preguntaron si yo era rica. Me reí y le respondí con una pregunta ¿A cuál riqueza te refieres: espiritual, física, monetaria? Todo es relativo. Algunas personas ven la belleza en el color de la piel, en la abundancia o la escasez de las carnes, en la naturaleza, en algo palpable o etéreo. Hay gente que considera que el éxito es poder, dinero o acumulación de bienes. Para muchos la felicidad está en encontrar el amor de una persona e ignora que la felicidad está dentro de uno mismo. Como esos hay muchos ejemplos y todos son una proyección del inconsciente de cada individuo al igual que un proceso de su evolución. Empecemos a despojarnos de las imposiciones y escuchemos la voz interior, rompamos patrones de a poco, nadie lo hará por nosotros y necesitamos contribuir a crear un mejor presente. Seamos un canal de luz para los que nos rodean. Pon toda tu disposición para reinventarte y crecer. Ayuda en todo lo que puedas, tu granito de arena es la semilla para que otros se sumen a ese ejemplo, pero sobre todo no te des por vencido; pues recuerda que somos lo que pensamos y tus pensamientos te vuelven libre o esclavo.

3 comentarios:

Alfonso Aranda dijo...

bien, creo que eres rica por dentro, por fuera, también eres muy bonita.
! que bueno verdad ¡

Nurkia Rudametkin dijo...

Alfonso, muchas gracias por tus palabras y por leerme. Que tengas un lindo día.
Saludos.

Alfonso Aranda dijo...

Soy yo el agradecido por la ocasión de poder leerte.
suerte y gracias.