lunes, 20 de octubre de 2008

Obsoleto.



Esperé largos meses tras el cristal hasta que finalmente una pequeña mano me sujetó y me observó con placer, la niña al mismo tiempo dijo:

—Este está bien mami.

Y la mamá me llevó a la caja registradora.

La niña me sostuvo durante todo el trayecto, no quiso que me pusieran dentro de la bolsa, solo me soltó hasta que me colocó sobre su cama, justo minutos después pude sentir que la tinta de una pluma se desplazaba por los renglones de mis hojas haciéndome unas ligeras cosquillas, al momento de que la nena me contara sus mágicas anécdotas.

Así transcurrieron varios meses, recuerdo que su cumpleaños estaba cerca y me platicaba lo emocionada que se sentía por tal motivo, hasta que el día llegó, sus papás entraron a su recámara por la mañana cantando las típicas mañanitas y colocaron una caja al costado de la cabecera, ella, emocionada, se apresuró a romper el papel que la envolvía.

De pronto sentí que mi corazón (que aunque no lo crean tengo uno), dio un vuelco;
—¡una computadora!— gritó la nena emocionada.
—¡Gracias papis!— y los abrazó.

No se cuánto tiempo ha pasado desde aquel día, porque he perdido la noción del tiempo ya que ahora vivo dentro de una caja en el sótano de la casa, arrumbado. La nena ha crecido y se ha olvidado de mí, la computadora ha ocupado mi lugar.

jueves, 16 de octubre de 2008

Sin título.

Hoy decidí, dejar la cama sin tender, no hacer comida y no limpiar la cocina para dedicarle tiempo a mi querido blog.
Lamentablemente la inspiración me llega como a eso de las once de la mañana, justo cuando estoy en mi trabajo y me es imposible escribir algo por temor a que me llamen la atención.
El problema es que cuando llego a mi casa, lo menos que quiero es utilizar la computadora. He estado tentada a escribir a papel y lapíz, como cuando me decidí a escribir mi primer novela tres años atrás.
Recuerdo que mi madre entró a la recámara y me preguntó:
— Qué está haciendo?
— Escribiendo— Respondí.
Con cara de asombro cuestionó:
— Y eso?
— Voy a ser escritora.
Salió sin mencionar una sola palabra, tal vez pensó que andaba en mis días y me había dado la loquera.

Probablemente eso es lo que me falta, un poco de locura, o acaso un tanto de cordura?
Tal vez con la locura me volveré cuerda.

Silencio.


Cuál es el sonido del silencio?
Cuántas veces se te ha olvidado escucherle?
Cuántas veces le has ignorado?
Cuántas otras esquivado, tratando de llenarte de ruidos mudanos?
Cierra los ojos, relájate, suspira, escucha.....
Sigue alerta, siente, vive, disfruta que la melodía radica en tu alma.

sábado, 4 de octubre de 2008

Sábado relajado.

Fotografías de Eleanor Antin.




De mi recorrido por Italia.













Hoy fui de visita al Museo de las Artes de San Diego, (SDMA) es un museo pequeño que cuenta con una hermosa colección de arte asiático y europeo así como de arte contemporaneo, hay un autoretrato de Diego Rivera, pinturas de Monet, y una sala de exposiciones especiales donde se presentan dibujos hechos por diversas mujeres estadounidenses.


También hay una sala donde se muestra el trabajo de Eleanor Antin, una reconocida fotógrafa de Nueva York que presenta una espléndida representación de la antigua Roma.
Me gustó mucho su trabajo, y me hizo recordar mi viaje por Italia....