miércoles, 20 de abril de 2011

Hoy desperté con toda la intención de concluir con el libro Paula de Isabel Allende. Durante la primera parte de la lectura me había parecido de cierta manera lento y un poco aburrido, sin embargo al entrar en la segunda parte lo sentí mas interesante y está llegando a ser uno de esos libros que se guardan en la memoria y el corazón.
Hay una parte donde la autora explica que para publicar, su madre (quien estaba casada con un diplomático) tuvo que hacer algunas llamadas, hechar mando de sus contactos, hasta que finalmente dio con una agente literario en España, fue así como se publicó su primera novela.
Son esos momentos donde me pregunto si en verdad la vida está hecha a la medida, el destino está trazado y la suerte acude a ti como por arte de magia, eso para algunos, en cambio para otros, es seguir intentado sin llegar a la cima o cosechar el fruto del esfuerzo.
De cierta manera este libro me ha enseñado algo, me ha dejado una sensación de congoja y ligereza, aliento y fe, de sueños y de metas por alcanzar y sobre todo me ha animado para continuar con la historia que aun sigue estancada entre esas cincuenta páginas en la computadora y mi cabeza, también me ha dado la idea de que tengo que buscar un agente literario lo antes posible jejeje, espero correr con suerte!

jueves, 7 de abril de 2011


¿Por qué será que el ser humano se aferra tanto a los bienes materiales?, ¿Cuál es el verdadero valor que le otorga a un objeto que quizá no merece la pena?
Es innegable que el placer de contar en nuestro poder con artículos de valor nos hace sentir muy bien. Existe cierta dicha cuando tenemos en nuestras manos un anillo de diamantes, una bolsa de buena marca donde guardar nuestros objetos, sentir el placer de caminar con un par de zapatos finos, la suavidad de un abrigo de pieles que te proteja del frío y además le agregue personalidad a tu atuendo, es certero decir que podemos mejorar nuestro estado de ánimo cuando hacemos compras en el centro comercial,sin embargo está comprobado que el placer es momentaneo, una vez que pasa el efecto por el gusto de contar con algo nuevo, el sentimiento de vacío en algunas ocasiones es inevitable, como es inevitable que dejemos de ser consumidores porque es parte de nuestras vidas y no podemos negarlo.Vivimos en un mundo que no se puede apartar del consumismo, nuestros sentidos son abordados en todas las maneras posibles: gusto, tacto, olfato, vista y oído son atiborrados, y eso nos aparta cada vez más del valor real que tienen los objetos. Estamos sumergidos... atrapados, ya sea de manera consciente o inconsciente en la marea de la mercadotecnia.
Estoy segura de que las personas mas felices son las que cuentan sus recuerdos, no tanto sus bienes materiales.
Las que abren su album de fotografías y encuentran familiares y amigos que estuvieron y están a su alrededor porque los aprecian por lo que son, no por lo que tienen. Los que encuentran momentos maravillosos, anécdotas detenidas en el tiempo, guardadas en la caja fuerte de su memoria y de su corazón. Los que se ven jóvenes aún con el pasar de los años porque su alma está contenta y se proyecta su sentir en los ojos, en la sonrisa, en el abrazo y en la palabra.
Debemos dar mas importancia a nuestras relaciones que aumentar nuestra cuenta de banco, porque finalmente nos iremos de este mundo... desnudos.
Así que hay que llenar nuestra vida de buenos recuerdos, anécdotas, viajes,sabores, olores, de todo aquello que es un placer para el alma.
!A pero qué difícil es luchar contra ese poderoso caballero "Don dinero" ! ¿no es cierto?
En fin, sé que no podemos vivir sin dinero, porque con el puro amor no nos alcanza, pero sí podemos hacer un esfuerzo por valorar lo que realmente merece la pena.
:)