miércoles, 17 de agosto de 2011

Pero estoy segura de que todo en esta vida se regresa.

Hoy, fue un día difícil. Me han humillado, me han hecho sentir muy mal. En un día como hoy es cuando pongo a prueba el perdón y quizá me escudo en la creencia de que "todo los que haces se regresa" es aquí cuando trato aun con mas ahínco de aplicar los cuatro acuerdos:
1. Ser impecable con mis palabras.
2. No tomarme nada personalmente.
3. No hacer suposiciones.
4. Hacer siempre mi mayor esfuerzo.
Pues bien, estoy empezando a perdonar a la persona que me humilló, no vale la pena guardar resentimientos,porque sé que la vida es una rueda de la fortuna, un día estamos arriba otros abajo, también creo fervientemente que la vida se puede comparar con un boomerang. Me ha tocado comprobar en dos ocasiones que es así, estoy segura que esta tercera no será la excepción.
Recuerdo la primera vez que me ocurrió algo similar, me encontraba trabajando en una maquiladora que exportaba camisetas a Estados Unidos, yo era nueva en el departamento de importación/exportación y cometí un error al momento de estar preparando la documentación necesaria, pues el gerente de la empresa, entró enfurecido y despotricó contra mi, recuerdo haber sentido que mis mejillas subían de tono, así como un hueco en el estómago, me invadió la pena y el saber que todos los empleados escucharon mi regaño. Sólo quería que la tierra me tragara, quería convertirme en avestruz, quería esfumarme...
El tiempo pasó, por otras circunstancias después renuncié a ese trabajo y se me presentó la oportunidad de trabajar como asistente de dirección en una fundación y continuamente realizábamos reuniones en diferentes restaurantes para acordar algunos pendientes con los integrantes del consejo, en una ocasión estando en una reunión con el presiente municipal y algunos empresarios de la ciudad en un reconocido restaurante de mi ciudad natal, dio la casualidad de que aquel gerente que me había humillado delante del personal, ahora me servía el café y tomaba mi orden (debo aclarar que el ser mesero no es ningún trabajo denigrante ni mucho menos, por el contrario es un trabajo digno) a lo que voy con esto es que jamás me imaginé que la vida pudiera dar tantas vueltas, noté en su mirada la pena, quizá porque recordó aquel incidente, me saludó con una leve inclinación de cabeza, correspondí a su saludo.
He ahí las enseñanzas que la vida nos pone en nuestro camino, las pruebas de perdón hacia el prójimo,la humildad para tratar al otro, debemos cuidar nuestras acciones, que no sabemos dónde terminará nuesto andar, ni cuándo puedas necesitar de esta persona que ofendiste. Como dice el dicho: "Arrieros somos y en el camino andamos".

martes, 16 de agosto de 2011

Dragones alados.


Voy caminando hacia un futuro incierto... ando en penumbras.
Imagino residir en un castillo repleto de ideas atrapadas entre torres de humo, pensamientos rodeados de bardas grisáseas que tienen como objetivo no permitir a éstos su salida y expandirse, para crear algo más allá de estas murallas. Limitaciones que cuesta derribar.
Dragones alados que intentan penetrar cual plaga invasora, asaltantes repentinos que pretenden succionar las historias que habitan dentro de mi, avanzan seguros de sí, con sus lenguas en llamas quieren atemorizar mi creatividad, luchan por introducirse en mi guarida y desintegrarla, se valen de sus largas colas como segunda arma y de sus garras amarillentas y filosas para cortar los posibles bosquejos de personajes futuros.
Lucho, me entrego a la batalla sin cesar, con mi espada desenvainada y mi escudo protector, invoco a la inspiración con tanta fuerza y ella aparece en forma de lluvia, extinguiendo el fuego de mi oponente y con eso, permitiendo me acerque a esos monstruos, ellos al ver que su lumbre no cumple su cometido, hullen, escapan despavoridos ante mi valor, yo, intento recobrar el aliento, trato de recuperar mis fuerzas y poco a poco observo cómo las murallas de mi castillo se desintegran, permitiendo la vista hacia un inmenso horizonte, despejado y de verdes praderas, con un sol brillante como corona, que cubre mi piel y me reconforta, sonrío...
La penumbra ha quedado atrás.

sábado, 6 de agosto de 2011

Qué absurda explicación.


Sucumbo al intento descabellado
de caer entre tus brazos,
de rendirme al sentimiento apasionado
que me provoca tu boca,
que me revelan tus pupilas,
que me exigen tus brazos,
a pesar de su rigidez.

Hago el intento de entender mi sentir
sin embargo, entiendo
que no hay explicación alguna para el sentimiento,
que busco sin encontrar,
que camino sin recorrer,
y encuentro sin dudar
que la duda mata y el amor se esfuma,
que la pasión se alimenta de prohibición
y lo prohibido fomenta la pasión,
entonces, me gustaría saber,
por qué lo negado nos interesa?
será que es para aprender que el amor es resignación?
qué absurda explicación.

Eso me hace enfrentar que aunque intento explicar
las pruebas que debo afrontar
son solo enseñanzas de nuestro andar
y aunque quiera desandar el camino andado
no hay marcha atrás.