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Pensar positivo es un hábito.

Ayer, platicaba con un amigo sobre los hábitos negativos y lo difícil que es eliminarlos, así como también incorporar los positivos. Le cuesta trabajo desayunar y a mí ejercitarme, ambos sabemos que debemos hacer algo al respecto. Veo a la vida como una montaña que hay que escalar, una montaña repleta de piedras, hierba y animales peligrosos que tenemos que vencer a cada paso con nuestra espada de coraje y positivismo (aunque suene repetitivo y trillado), sin embargo así lo creo; el animal más peligroso es uno mismo, caemos en las redes pegajosas de la mente, la culpa y los miedos, dejándonos en cautiverio. Lo que puede romper esa maraña represiva y asfixiante es de igual forma los pensamientos. Los pensamientos nos impulsan o nos limitan. Cambiarlos requiere de esfuerzo y constancia, como todo hábito. Admito que es cansado y también me he dejado derrumbar por momentos, ser positiva cuesta, así como también puede costar hacer ejercicio, comer sano, dejar algún vicio, etc. Creo q...

Recogiendo virutas.

Imagino que somos como un tronco. Que estamos hecho de madera y que podemos tallarnos a nosotros mismos en la forma que queramos. Con la madera se pueden hacer figuras hermosas, construir casas, barcos, alimentar el fuego, por citar algunos ejemplos, e igual el ser humano puede intentar labrarse a sí mismo, buscar su mejor escultura, interprentando ésto como forjar el propio destino, esculpirse, darse forma, ¿qué quieres ser? ¿quieres ser una casa, para brindar a tus seres queridos protección, cobijo, acogerlos en un lugar cálido? o prefieres ayudar a incrementar el fuego con tus conocimientos, ser la luz para que otros abran su mente, quizá te interesa ser un barco, para transportarte, llevar tu mensaje, ver el mundo y conocer? Tal vez parezca tonto o carezca de sentido mi comparación, sin embargo, me queda claro que todos tenemos madera y que podemos lograr lo que nos hemos propuesto, pero a veces si no es que la mayor parte del tiempo la vida misma con las situaciones que nos pres...

Si no hay dinero, no hay arte.

Me pregunto, ¿Qué es lo que hace que un escritor despegue? Suerte, tezón, destino, lucha, empeño, búsqueda, talento? Existen tantos escritores; buenos, malos, ejemplares, algunos con historias inclusive mejores que muchas publicadas y conocidas como Best Sellers. Hace unos días ví una entrevista en un programa de televisión española, donde se hacía el comentario de que "Si no hay dinero, no hay arte" y me quedé cavilando en la idea y todo lo que encierra. Es muy cierto, si pensamos que desde los inicios el arte ha servido como una especie de desahogo, de expresión pero también como legado y educación para nuevas generaciones. El arte es un aliciente para el alma, para los sentidos, un desfoge placentero que eleva el espíritu, que sensibiliza al ser humano. La pintura, escultura, literatura por mencionar algunas, han existido en gran medida por el respaldo económico. Es una pena que en la actualidad en países como el mío (México) no se le otorgue el valor que se merece a la...
Anoche soñé que estaba en un hospital. Me iban a extirpar un tumor maligno y en eso entra una enfermera para decirme que iba a morir. Que eso sucedía para que se continuara con la armonía del universo. La verdad el tema de la muerte no me da miedo, creo que hay otra vida después de ésta y que estamos aquí para crecer. Se acerca el final de un año más y como cada año me gusta hacer recuento de lo que me ha pasado, pues es una manera de comprobar las metas alcanzadas y plantearnos las siguentes. Si la muerte llegara a sorprenderme, a pesar de que me faltan muchas cosas por hacer, me iría tranquila. He cometido errores y aprendido de ellos, sin esas enseñanzas no estuviera donde estoy, no viera la vida en la forma que la veo, no supiera lo que es depurar y enfocar como aquél otro sueño que tuve hace casi cuatro años y es tan vívido, tan certero como esas dos palabras para retomar el camino. Y sí, siempre faltará tiempo para alcanzar metas, lograr objetivos, visualizar sueños, nunca será t...

La importancia del silencio.

Siempre he sido una persona que disfruta del silencio. Me parece que encontrar un espacio de silencio es maravilloso para hacer introspección, pues el agetreo diario nos aparta de esa frecuencia que ayuda a mantenernos en balance. He conocido personas que no soportan estar en silencio, que tienen que prender la radio o la televisión para sentirse acompañados,yo más bien creo que es porque temen enfrentarse a ellos mismos, a sus propios temores, a reconocer que deben hacer cambios en sus vidas y pretenden acallarlos con cualquier distractor, pues no es fácil hacer cambios, eliminar manías, malos hábitos, quitar cosas o personas de tu camino, eso require de fuerza y decisión. El silencio trae consigo paz, pero si no se tiene la paz interna tampoco se tendrá silencio. Se puede estar rodeado de gente y sentirse solo, se puede estar solo y sentirse acompañado. El silencio es como un espejo, refleja nuestro interior, ¿cómo está el tuyo? ¿empañado? Empieza a limpiarlo poco a poco, recuerda...

De regreso.

La existencia es un constante cambio. Un ir y venir de ideas, movimientos, pensamientos, acciones, sentimientos y situaciones algunas inesperadas, otras planeadas; que conforman nuestro todo, el día a día, los planes a futuro. Han sido nueve meses los que he dejado de escribir en este espacio precisamente por ese trajín del tiempo que nos circunda y envuelve con sutileza, más no por eso he dejado de perseguir mi sueño y mi meta. Cierto es que han ocurrido bastantes cambios en mi vida, todos de un aprendizaje importante para mi crecimiento interior. A últimas fechas, eso del crecimiento interior es una parte fundamental en mi vida, tan ligada a mis pensamientos y mis actos, que no me concibo ya sin esta parte reforzada en mí. El primer paso para tornar mi vida hacia el rumbo de la espiritualidad y autoanálisis fue el haber renunciado a mi trabajo, pues de nuevo empezaba a sentir que caía en una depresión por estar haciendo lo que no me gusta y gracias al apoyo de mi marido, puede to...

Casi 33.

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Dejé la ciudad para regresar al campo. A esta quietud que la naturaleza transmite. El silencio roto por el sonido de las aves, la brisa de la mañana que me golpea el rostro con suavidad diáfana y fresca. Tomo la taza de café entre mis manos, percibo su aroma y saboreo el reconfortante líquido en un trago mientras pienso en los cambios y sorpresas que nos da la vida. El lunes cumpliré 33 años. Hace unos meses me encontraba en mi departamento sin siquiera imaginar o planear el cambio de residencia, esto una vez más me confirma que aunque hagamos planes o proyectos la vida te da sorpresas cuando menos lo esperas. El día que me muedé de aquí, hace casi dos años, lo hice pensando en que la cuidad era lo mío, el ajetreo me vendría mejor que la paz de la naturaleza y me daría más oportunidad en todo sentido. Aunque debo confesar que en ocasiones pensaba en este lugar, en despertar con esta tranquilidad sin vecinos en derredor —como que la taza de café me sabe mejor— ideas mías tal v...