domingo, 14 de diciembre de 2008

Poema.

Quiero beberme tu aliento
ver tu respiración
olerte la mente
saciarte el corazón.

Llenarte la piel
probar tu miel
apretarte el alma
dejarte una marca.

Y cada vez que te reflejes en el espejo
recuerdes
el beso robado
la mirada prohibida
la caricia no dada
la mitad de mi vida.

Nurkia Rudametkin.

6 comentarios:

Flor de Loto dijo...

¡Hermosas letras! te ha quedado muy lindo! como si las palabras se quedaran en el otro, trayendo un parte de ti consigo, tal como lo dices en tu poema.

Por cierto, muy linda foto la del perfil!!! Saludos!

Angeles dijo...

También me gustó.

.-)

Peggy Bonilla dijo...

Nurkia!!!

Me sorprendiste, decias que no te gustaba la Poesía y ahora la escribes...
Felicidades, tienes mucho por decir. Con un Muso es fácil, rebosa el caudal de las palabras y del sentimiento...

Nurkia dijo...

Gracias!!!
Peggy: Cae mas pronto un hablador que un cojo, jaja, yo tampoco sabía que podía escribir algo asi y me está gustando....

Flor de Loto dijo...

Hola! sabes? no sé si valga la pena ser romántica, pero lo que sí se es que las románticas podemos seguirlo siendo o decidir dejar de serlo, pienso que es según como nos vayamos sintiendo... el punto es que no debería ser doloroso ser como se es... pero bueno, ya ves cómo esta sociedad nos amolda...
Saludos y espero seguir encontrando poemas tuyos!!!

El conocimiento es un amigo mortal dijo...

Amar es morir me enseñaron mis maestros; pero también es nacer. El amor es un acto en el que nacer y morir, esos dos extremos contradictorios que nos desgarran y hacen de tal modo la condición humana, pactan y se funden " cada vez que te reflejes en el espejo ", precioso verso.
Todo el ser participa en este bello encuentro y cuando todo desaparece y la vida nos deposita en la orilla de lo cotidiano, queda el recuerdo...esa luz que aún brilla y nos entreabre la puerta de nuestra condición. Entonces nos reconocemos y recordamos lo que realmente somos.

Precioso.

Un saludo, Nurkia.